La Comunicación Emocional De Los Bosques

Paseos por el bosque para sanar

El Dr. Qing Li es un reconocido inmunólogo y director de la Sociedad Japonesa de Medicina Forestal, creador de la disciplina de Medicina Inmunitaria del Medio Ambiente y es el mayor experto mundial en Medicina Forestal. Fue contratado por el gobierno del Japón para dirigir las investigaciones sobre el Shinrin-Yoku, que es la práctica de caminar lentamente por el bosque, sin prisa, durante la mañana, la tarde o todo el día. 

En los años ochenta el gobierno de Japón estaba alarmado por los altos índices de estrés (en 1980 el porcentual de trabajadores afectados era del 50.06% escalando en 1997 a 62,8%), sumado al aumento del karoshi (palabra japonesa que significa muerte por exceso de trabajo), decidió promover el Shinrin-Yoku, término que inventó el entonces ministro de Agricultura, Akiyama Tomohide. Claro que en ese momento no había ningún dato científico que respaldara la iniciativa. El Dr. Li tomó la iniciativa e inició el proceso investigativo con una idea que denominó “baños de bosque”, hoy convertidos en ciencia y los cuales forman parte del Programa de Salud Nacional de Japón, con 65 bosques incluidos y guías terapeutas especializados en ellos. Hay estudios respaldatorios que corroboran que en las provincias con mayor densidad de árboles la gente está más sana.

Al realizar esta práctica se previene la enfermedad del karoshi al disminuir notablemente la hormona del estrés que causa tantas enfermedades. También reduce la tensión arterial y el azúcar en sangre, mejora la salud cardiovascular y metabólica, la concentración, la memoria y el umbral del dolor.

Estudiada la relación entre la distribución de los bosques y las muertes causadas por diferentes tipos de cáncer, se comprobó que los japoneses que viven en zonas con menos árboles no sólo presentan mayores niveles de estrés, sino también índices de mortalidad más altos que los que viven donde hay una buena densidad de árboles.

El Shinrin-Yoku potencia el sistema inmunitario aumentando el número de las células NK (células asesinas) y la producción de proteínas anticancerígenas. (Las personas con una mayor actividad de las células NK muestran una menor incidencia de cáncer).

En el primero de una serie de estudios de baños de bosque se observó que tras tres días y dos noches en el bosque, las células NK de los participantes aumentaron un 50%, y su actividad, un 52,6%, junto con el aumento de la presencia de proteínas anticancerígenas. En todos los estudios el resultado, tras pasar por ese lapso de tiempo, los efectos tuvieron una duración de hasta 30 días. Permaneciendo un día el efecto es de una semana.

Los baños de bosque afectan a nuestros cinco sentidos reduciendo el estrés y deben de realizarse en bosques con alta densidad de árboles grandes y viejos. Recorriéndolos muy despacio, cinco kilómetros por hora y descansando; disfrutando con los cinco sentidos, olvidándose de móviles y cámaras. También cerrar los ojos, afinar el sentido del oído y el olfato y respirar hondo si en definitiva se busca profundidad.

AUMENTO DE LAS DEFENSAS

El aire de bosque está lleno de fitoncidas, que son los aceites naturales que los árboles segregan para protegerse de insectos, hongos y bacterias.

Por ejemplo la fragancia cítrica de la fitoncida D-limoneno es más efectiva que los antidepresivos para potenciar el buen humor y asegurar el bienestar emocional en pacientes con trastornos mentales.

Dentro de esta línea investigativa, científicos de la Universidad de Bristol inyectaron en ratones una de las sustancias que respiramos en el bosque y que se halla en la tierra, la Mycobacterium vaccae, y comprobaron que potencia el sistema inmunológico. Es decir que naturalmente el sistema de defensa del bosque beneficia a nuestra propia defensa, demostrando que pasar tiempo rodeados de árboles nos beneficia y refuerza la necesidad de volver a la naturaleza.

El Dr. Qing Li

Es inmunólogo y el mayor experto mundial en Medicina Forestal en la Escuela Médica Nipona y uno de los mayores expertos mundiales en baños de bosque. También es vicepresidente y secretario general de la Sociedad Internacional de Medicina Natural y del Bosque y presidente de la Sociedad Japonesa de Medicina del Bosque. Además, es uno de los directores de la Sociedad Japonesa de Terapia Forestal.