
El Primer Argentino En Llegar A La Luna
Florentino fue un científico AUTODIDACTA, naturalista, climatólogo, paleontólogo, zoólogo, geólogo y antropólogo de la Generación del 80 de Argentina y llegó hasta donde llegó a lomo de burro…

Florentino fue un científico AUTODIDACTA, naturalista, climatólogo, paleontólogo, zoólogo, geólogo y antropólogo de la Generación del 80 de Argentina y llegó hasta donde llegó a lomo de burro…

A comienzos de la Revolución Industrial, había 1.000.000.000 de habitantes, hoy somos más de 8.000.000.000 La Tierra no expandió su cielo. La Troposfera mide apenas 12 km y contiene aproximadamente el 80% del aire de la atmósfera. La delgada envoltura que la protege sigue siendo la misma. Pero dentro de ella, algo cambió.

El planeta no funciona por compartimentos estancos; respira como una unidad compleja, sensible y finita. Y hoy, en ambos hemisferios, ese pulso se siente con nitidez.

Bernardo Razquín (1906–1988) fue meteorólogo, andinista y explorador. Autodidacta. Observador incansable. Con apenas algunos años de escuela primaria, desarrolló una capacidad extraordinaria para leer las señales de la naturaleza.

Tanto en el hemisferio sur como en el norte, la atmósfera parece tensar sus límites. Fenómenos extremos, cada vez más frecuentes e intensos, dibujan un mapa climático fragmentado, donde el exceso y la ausencia de agua, el calor y el frío, conviven en un delicado y cambiante equilibrio.

La calidad del aire es fundamental para la salud humana. Cada persona respira entre 15.000 y 20.000 litros de aire al día. Ahora multiplíquese esa cifra por más de ocho mil doscientos millones de habitantes.

La respiración profunda es una de las herramientas más eficaces para reducir el estrés. Al inhalar lentamente, el cuerpo envía una señal directa al cerebro: es momento de calmarse. La respuesta es inmediata. El sistema nervioso se relaja y el ritmo cardíaco desciende.

Cuando pensamos, lo hacemos con imágenes y no con palabras; cuando dormimos, soñamos con imágenes, y en ese mundo onírico todo se vive con la misma o mayor intensidad que en la vigilia.

Solsticio significa literalmente “sol quieto” o “sol detenido”. El nombre alude a que, alrededor de los solsticios, la posición aparente del Sol en el cielo cambia tan poco de un día a otro que parece “detenerse” en su avance hacia el norte o hacia el sur.