Un Desierto que Festeja la Primavera
Con la llegada del Niño se activa un fenómeno inusual que este año sorprenderá como nunca, en el desierto de Atacama el más antiguo y seco del mundo ocurre una floración histórica por las lluvias invernales. Este inusual jardín, que podría extenderse hasta noviembre, ocupará un área de hasta 15.000 km² con más de 200 tipos de flores endémicas, de colores variados durante la primavera: amarillas, fucsias, rosadas, blancas y rojas.
Este 2026 por las lluvias inusualmente intensas registradas en agosto se estiman que la floración de este año podría ser comparable con la de 1997, una de las más importantes que se recuerdan en la Región de Atacama una de las zonas más áridas del mundo.
Este particular fenómeno se produce principalmente gracias a una combinación de temperatura y lluvias. El factor decisivo para que ocurra es el nivel de precipitaciones que se registran en las zonas áridas del norte chileno: deben caer entre 15 y 30 milímetros de agua, principalmente entre junio y julio. También es clave el frío, necesario para despertar las semillas dormidas bajo el árido suelo.
La precipitación media ronda los 15 mm anuales, aunque en algunos lugares apenas caen entre 1 y 3 mm por año. Hay estaciones meteorológicas en Atacama que nunca han registrado lluvia.
En años con precipitaciones invernales suficientes, las semillas que están en el suelo del desierto reciben el agua necesaria para que surjan las más de 200 especies de flores, entre ellas añañucas, suspiros, patas de guanaco y la mítica garra de león.
Es una meseta desértica que cubre una franja de unos 1.600 km en la costa del Pacífico, al oeste de la cordillera de los Andes, y ocupa alrededor de 128.000 km² si se incluyen las áridas laderas bajas andinas. La parte más alta se encuentra en las montañas, con cumbres que superan los 6.000 metros sobre el nivel del mar, mientras que la altitud media del desierto oscila entre los 2.500 y los 3.500 metros.
Ha experimentado condiciones de hiperaridez durante al menos 3 millones de años, lo que lo convierte en la región continuamente árida más antigua de la Tierra.
Por encima de estos áridos datos las flores tienen la sabiduría necesaria para renacer en la primavera.