Así en el Cielo Como en la Tierra
El 11 y 12 de noviembre una tormenta solar, “severa” de nivel 4 impactó en el planeta.
Se espera que las condiciones geomagnéticas fuertemente perturbadas persistan durante varios días.
Una llamarada suele ir acompañada de una gran erupción de gas ionizado de la atmósfera exterior del Sol, conocida como eyección de masa coronal (EMC).
Una EMC crea ráfagas y ondas de choque en el viento solar, que, si se dirigen hacia la Tierra, pueden tardar entre 18 horas y unos pocos días en llegar a nosotros. Este tipo de evento no supone un riesgo biológico directo para las personas. Pero si afecta las redes de comunicación y está causando fallos en satélites y sobrecargas en las redes eléctricas.
Debido a los riesgos del evento solar, la empresa espacial de Jeff Bezos, Blue Origin, se vio obligada el miércoles a posponer una vez más el lanzamiento de su cohete New Glenn.
Si bien la intensa actividad solar generó auroras en latitudes anormalmente bajas, como en Nueva Zelanda, Australia, México, Chile y Estados Unidos. Las auroras se producen por enormes eyecciones de masa coronal que desencadenan tormentas geomagnéticas cuando llegan a la Tierra.
El año pasado ocurrió una tormenta geomagnética de nivel 5 por primera vez en 20 años, lo que resultó en vistas igualmente espectaculares.